Por Semanario Voz
Los perdedores por el cierre vial son los pueblos de la ruta, la economía de sus habitantes y quienes deben transitar hacia el oriente colombiano. Gana el concesionario, pues el Estado no tiene cómo exigirle mantenimiento a la vía o la estabilización de sus tramos, cuando sea necesario, por alguna situación técnica o por desgaste natural





















