Por: José Alonso Andrade Salazar. *
Para nadie es secreto que en Colombia y muchos países latinoamericanos, priman estados sociales, democráticos y de derecho en construcción, que, en el marco de su gobierno presentan con frecuencia más retrocesos que avances. En dicho campo de relaciones, se configuran escenarios de violencia-lineal legitimados por gobiernos totalitarios que trabajan bajo un antifaz de democracia participativa, “mano dura” y seguridad pseudo-democrática.





















