Por: La Familia de la Calle
Vemos con preocupación la situación de muchas vendedoras y vendedores ambulantes que se ven obligados a salir a trabajar para rebuscarse el diario vivir, pues las ayudas del gobierno nos les llegan aún, o no son suficientes para sostener sus familias. En verdad no sabemos a qué temerle más, si al virus o al hambre, nos sentimos entre la espada y la pared.





















