¿Plegarias desatendidas?

Linea Formación, Género y luchas populares

Es inconcebible dejar pasar por alto, cuando se hablan de los vestigios de la guerra, o en éste caso, los  vestigios del “Conflicto Armado” por el que atraviesa un país como Colombia, la condición asumida por las mujeres y específicamente de aquellas, que además poseen la calidad de ser Madres.

 

En la 3ª jornada de Atención a Víctimas, programada por la Fundación Forjando Futuros (FFF), en la Comuna 13, en el barrio San Javier (Medellín), el 3 de Julio del presente año, fue imposible no percibir aquel sector frágil y vulnerable de la Población, como lo son las Madres que más parecen junto con el suceso de sus hijos: “víctimas directas” que “indirectas” del Conflicto, (categorías que trae la ley de Justicia y Paz).

 

Dos casos en especial llamaron mi atención:

 

El primero tiene relación con el Acto Protocolario al inicio de la Jornada,

Una de las Madres asistentes al evento, después de la intervención del Dr. Gerardo Vega, (En cabeza de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación ‘CNRR’ en Antioquia) explicando el propósito de la Jornada y el acompañamiento que se pretendía para hacer más fácil y efectivo el reconocimiento y cumplimiento de los derechos de las Víctimas; preguntaba un tanto desesperada e inconforme: “¿por qué era tan dispendioso o existían tantos obstáculos para acceder a una respuesta por parte del Estado Colombiano, que favoreciera verdaderamente a las Víctimas?

 

Un integrante de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP-OEA), uno de los organismos presentes, se dio a la ardua tarea de intentar darle una respuesta exacta y completa a aquella Madre exponiéndole la problemática de lo que implicaba el “reconocimiento como Víctima”, el largo trayecto del período de tiempo que comprende el Proceso en el marco de la Ley de Justicia y Paz, entre otras razones, Respuesta que al parecer, no dejaron plenamente satisfecha a aquella mujer angustiada y quizás hambrienta y sedienta sólo de ver realizada un poco de Justicia.

 

El segundo caso, fue algo más peculiar. En la recolección de la información y los Hechos:

 

Una madre relataba, como a su hijo, estudiante en ese entonces, de traducción en Inglés, después de salir a dar un paseo con sus dos niñas, cerca de la Iglesia del Barrio “La América”, se “topó” con unos hombres que se hacían llamar “celadores” – vigilantes de la calle-, los cuales dispararon sus armas de fuego al aire libre, en símbolo de “gallardía” y una esquirla de uno de estos disparos, que pegó en el frente de la Iglesia, fue a parar justo en uno de los ojos de su hijo; éste no se acordó de nada, hasta cuando despertó en una de las habitaciones del Hospital Universitario San Vicente de Paul, en donde los médicos le diagnosticaron: Pérdida total del ojo derecho.

 

“Algunas veces, me acerco a mi hijo por ese lado y me olvido que el pobrecito no puede verme”, contaba la madre, visitada por un sentimiento de incontenible tristeza generado por la comparación que hace de su hijo antes de la ocurrencia de aquel hecho y el de la foto de primer plano que me enseña. Una foto, que inevitablemente me lleva a pensar en la concepción estética de Da Vinci, aquella que dice que: “todos los seres humanos somos perfectamente hermosos, en la medida de no haber perdido físicamente nada”.

 

Sé,  que no es nada fácil llevar a cabo ésta empresa de la Defensa de los Derechos Humanos (DD.HH), más en Estados dónde no existen respuestas ágiles y certeras de cara a las víctimas.

 

En este campo comparto la idea formulada por el jurista y filósofo italiano Norberto Bobbio: “El problema de fondo, relativo a los derechos del Hombre es hoy no tanto el de justificarlos como el de protegerlos”.

Pienso que se debe procurar por esto y máxime en un País como Colombia en donde las garantías o mecanismos para su realización son todavía aún débiles o insuficientes, un sistema más oportuno, pronto, ágil y adecuado que atienda las plegarias de estas madres, más allá incluso de una simple y burda indemnización, totalmente insuficiente, que busca más bien es evadir responsabilidades del estado frente a la garantía de los derechos,  buscando figuras legales y discursos justificatorios frente a la imposibilidad presupuestal del estado para reparar sus víctimas, buscando figuras de reparación de manera ficcionada, cómo lo hace a través de la lamentable figura de la "Reparación Administrativa" en Colombia, instrumento un tanto más publicitario, y ahora de campaña política.

Déjanos tus comentarios


Código de seguridad
Refescar

Revista Kavilando

PORTADA KAVILANDO 11 2B

Publicaciones

Slider

Afiliados a

clacso

cc

Visitas