La conferencia sobre Seguridad en Guatemala dejó un mal sabor de boca a los países de México y Centroamérica que participaron en ella. No se llegó a ningún consenso para el combate del narcotráfico ni se arrancó un compromiso serio a la nación más consumidora del planeta, Estados Unidos de América.
La explotación laboral y el abuso de las multinacionales petroleras y sus empresas contratistas, por un lado; y el abandono e indolencia del Estado, por el otro, son en resumen los motivos que están de fondo en las protestas sociales y laborales que hoy sacuden al departamento del Meta.
Hablar del conflicto armado que vive Colombia y sus orígenes, implica tomar como elemento a resaltar, una problemática de concentración de tierras que no solamente no se ha resuelto sino que además se ha intensificado con la creación de ejércitos privados encargados de aniquilar cualquier manifestación de inconformidad con un sistema político y económico que excluye de sus beneficios a la gran mayoría de la población colombiana.
“La cuarta parte de los jóvenes de entre 15 y 29 años de América Latina están en grave riesgo de ser afectados por el crimen”, advirtió la Organización de Estados Americanos (OEA), al concluirse su foro sobre juventud y seguridad. El evento era convocado por esta organización, criatura ya vieja del gobierno de EEUU, conjuntamente con la USAID y su jefe para América Latina, un veterano colaborador de la CIA.