Por: Jose Alonso Andrade Salazar*
En países como Colombia, la violencia se torna estructural en tanto predominancia de aspectos como la corrupción, clientelismo, cooptación del poder, inequidad, injusticia social, impunidad, polarización social y política, pobreza y miseria, pero también, lineal, en tanto dichas condiciones, históricamente hablando, se mantienen, reproducen, extienden y diversifican, aspecto que se constituye en el primordial problema para la formación de un Estado social, democrático y de derecho.





















