“Analizar el hecho social de ser pobre o, más particularmente, la situación de la infancia pobre, sin relacionarlo con procesos de ingresos, riqueza, y poder, es como trabajar por y para su reproducción”. Eduardo Bustelo.
Colombia continúa presentando cifras preocupantes e inaceptables frente al fenómeno del trabajo infantil. Según reportes oficiales, en 2012 en el país trabajaban 1´111.000 de niños y niñas. O sea más de un millón de historias, de vidas concretas, de familias completas inmersas en esta problemática, que claramente limita el desarrollo y la equidad social.














