Por Lucero Martínez Kasab* La Nueva Prensa
La invasión española de 1492 sobre esta parte del mundo reventó toda una cultura originaria distribuida en distintos sitios de lo que después se llamaría América. Esta cultura poseía ciertos rasgos análogos, principalmente, dos: tener a la naturaleza como sagrada y la noción de comunidad entre los humanos que incluía a la naturaleza.





















