¿Sabías que la energía que llega a tu casa podría estar destruyendo ríos y envenenando comunidades? Junto al defensor ambiental Carlos Olaya, revelamos cómo la apertura de compuertas por parte de la empresa Isagén (ahora en manos canadienses) está vertiendo lodos tóxicos y ¡mercurio! en los ríos Calderas y San Carlos, bajo el cínico disfraz de un "manejo sostenible de sedimentos".