Chile: El mar también se defiende. Avanza el despojo contra el Pueblo Mapuche Lafkenche bajo la sombra del capital global

Linea Territorio y despojo

Por: Alfonso Insuasty Rodríguez* // En medio del silencio mediático regional, en el sur de Chile se intensifica una ofensiva colonial extractivista contra los derechos del Pueblo Mapuche Lafkenche. Parlamentarios, capital transnacional y corporaciones buscan desmantelar la Ley Lafkenche y arrebatar el maritorio ancestral.

 

 

En un escenario continental marcado por el avance del extractivismo, la militarización, la criminalización de los pueblos originarios y la presencia de capitales internacionales, el Pueblo Mapuche Lafkenche ha lanzado una fuerte advertencia política.

Entre el 9 y el 11 de enero, comunidades costeras desde Arauco a Palena se reunieron en el X Congreso Lafkenche en Quellón, denunciando el intento de modificar o debilitar la Ley 20.249, la conocida Ley Lafkenche, que reconoce los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO) como un mecanismo de protección de sus derechos territoriales.

La ofensiva contra la Ley Lafkenche no es un fenómeno aislado, está impulsada por lobbies empresariales de fuerte peso económico y político, principalmente de la industria salmonera, que ha presionado para que la legislación sea reinterpretada o reformada con el argumento de que obstaculiza “el desarrollo económico”.

Esto ocurre pese a que no existen casos documentados de violaciones cometidas por las comunidades Mapuche en los ECMPO, mientras la industria salmonera enfrenta sanciones recurrentes por sobreproducción y problemas ambientales.

Actores del sector salmonero, incluidas empresas con presencia transnacional (noruegas, canadienses, japonesas, chinas y europeas) han consolidado centenares de concesiones industriales en aguas que colindan con territorios ancestrales y zonas protegidas, presionando por normativas más favorables a sus intereses productivos sobre los derechos colectivos.

A través de alianzas con sectores de la clase política, sindicatos e incluso recursos judiciales como el Tribunal Constitucional, buscan debilitar la tutela legal de los maritorios Mapuche, mientras amplían su capacidad productiva y evitan penalizaciones efectivas por daños ambientales.

Pero no se trata únicamente del salmón, el modelo extractivista también cataliza presiones desde los sectores forestales y energéticos, que compiten por espacios y concesiones costeras con industrias ligadas a finanzas globales, fondos de inversión y grupos económicos con conexiones políticas influyentes.

Aunque no siempre visibles en la primera línea mediática, estas redes operan como beneficiarias estructurales de reformas regresivas, reforzando la lógica de explotación desmedida de los bienes comunes, debilitando las normas ambientales y renegociando los maritorios Mapuche a favor del capital.

En conjunto, estas alianzas corporativas y políticas configuran un acoso sistemático contra la soberanía territorial y los derechos ancestrales, con implicaciones transnacionales que involucran flujos de inversión e intereses geopolíticos.

El Congreso Lafkenche denunció que los intentos de reforma avanzan sin consulta ni participación de los pueblos originarios, violando normas internacionales como el Convenio 169 de la OIT. Rechazaron firmemente una agenda política que pretende priorizar los negocios extractivos por encima de la vida, la cultura y la integridad de los maritorios.

La declaración final del encuentro hace un llamado urgente al Estado chileno, al parlamento y al gobierno que asumirá en 2026, la Ley Lafkenche no se toca. No solo se trata de proteger un texto legal, sino de defender la memoria, la dignidad y la vida de un pueblo que ha resistido por generaciones frente a la colonización, la criminalización y el despojo.

Frente a la ofensiva del capital global, incluyendo intereses corporativos nacionales e internacionales, la resistencia Mapuche Lafkenche se erige como una fuerza política y cultural que reivindica la soberanía de nuestros pueblos sobre sus territorios, sus aguas y sus formas de existencia.

Lo que ocurre en Chile no es un hecho aislado ni una “noticia local”. Es parte de una ofensiva continental contra el derecho a existir de los pueblos originarios. Por ello se hace prioritaria redoblar la resistencia, la organización consciente y ancestral, este es una muestra del genocidio lento contra los pueblos originarios de nuestra américa, se profundiza la criminalización y el despojo, pero los pueblos siguen de pie.

Marichiweu - Diez veces venceremos.

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Declaración X Congreso Lafkenche
Quellón, Chillwe – 2026.


Los días 9, 10 y 11 de enero de 2026, las comunidades y territorios asociados a la Identidad Territorial Lafkenche nos reunimos en la warria de Quellón, Futa Wapi Chillwe, en el X Congreso Lafkenche. Durante estos tres días, autoridades tradicionales, dirigentes, delegados territoriales nos encontramos con una amplia participación de los territorios de Arauco a Palena para analizar, entre otros temas, el contexto político presente y futuro que afecta a las comunidades Mapuche Lafkenche.

DECLARAMOS LO SIGUIENTE:

Rechazamos el avance que han tenido las propuestas de modificación de la Ley 20.249 en el Parlamento, puesto a que vulneran nuestros derechos, generando un nuevo despojo: así como nos despojaron de la tierra, ahora intentan despojarnos del mar.

En los últimos años hemos enfrentado un rechazo sistemático a la solicitud de los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), de manera desinformada, indolente y racista, excusándose en que nuestras solicitudes son un impedimento al desarrollo económico del país.

Sin embargo, tenemos la convicción de que es una herramienta para generar gobernanza democrática e inclusiva con todos los actores que interactúan en el maritorio. Resguardando los recursos, conservando todo tipo de vida y permitiendo un desarrollo en equilibrio con la naturaleza que existe en el mar y sus costas.

El parlamento, en este intento racista, corrupto y coludido con la industria extractivista, pretende a nuestras espaldas modificar la ley, sin siquiera invitarnos a nosotros, como autores de la norma, a discutir los problemas que dicen que genera.

Hacemos un llamado al poder político, al Estado de Chile, al parlamento, al gobierno de turno y el entrante a respetar nuestros derechos consagrados en la ley 20.249 y los tratados internacionales, ya que reconoce y resguarda nuestros usos consuetudinarios, a través de la creación de los ECMPO, que fortalecen los territorios, permiten a las comunidades lafkenche mantener la cultura y forma de vida, revalorizando nuestro kimün e historia, integrando a todos los actores que interactúan con lafken y quienes lo trabajan, habitan y construyen la cultura asociada al mar.

En un momento crítico para nuestra ley, frente a un intento de modificación que avanza a espaldas de los territorios, hacemos un llamado a las bases y comunidades a informarse, organizarse y estar en alerta para defender, de manera urgente y con todos los medios a disposición, nuestra Ley.

La ley Lafkenche no se toca, es nuestra historia y resguarda nuestros derechos y tradiciones como pueblo Mapuche.

¡Marichiweu!

FUENTE: Mapuche Diario

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