Por Alfonso Hernández
Las enormes movilizaciones del 12 de octubre, las más grandes de los últimos tiempos, muestran que el estudiantado colombiano entendió a cabalidad que llegó el momento de librar la batalla histórica por salvar la enseñanza pública superior y derrotar la política de privatizarla y envilecerla, manejo que Santos pretende agudizar.