Rechazamos el brutal asesinato del comunero indígena de Jambaló, Milciades Trochez Conda. No es la primera vez que nuestros territorios ancestrales son blanco de brutales ataques por parte de los actores armados que operan en la región, como también no es la primera vez que tenemos que recoger a nuestros muertos y llorarlos. Esta ha sido la trágica historia que día a día se repite sin parar por culpa de una guerra que no es nuestra, pero que continua victimizando nuestra tierra, nuestra gente y nuestro pensamiento. Es lo que no entienden los señores de la guerra, es lo que no entiende el gobierno nacional y es lo que no entienden los que se lucran de este jugoso negocio.