Para que no quede duda de que los gobiernos neoliberales han tomado como bandera empobrecer más a los pobres, para que se enriquezcan todavía más los monopolios y multinacionales, a la educación pública cada día más desfinanciada, desmejorada y perseguida le suman una alimentación escolar –cuando hay- que indigna porque demuestra el desprecio que tienen los que mandan este país por los hijos del pueblo.