Por: Obispo de Quibdó, Juan Carlos Barreto B. El Espectador
Son las grandes empresas y el sector financiero los que se han enriquecido astronómicamente, aunque las cifras de crecimiento económico del país no sean las mejores, a pesar del inmenso sufrimiento y la pobreza en que viven gran parte de los ciudadanos colombianos (...) Esperamos una respuesta generosa. Si esa respuesta no llega por su propia iniciativa, el pueblo colombiano, de forma pacífica, democrática y con las herramientas legislativas que nos ofrece la Constitución, debe proceder.