La re- elección del procurador Ordoñez, ha copado la mayoría de los espacios de opinión mediática de Colombia. Súbitamente y como si se tratara del despertar de una pesadilla bicentenaria, la mayoría (siempre hay excepciones) de “formadores” de opinión descubrieron el terrible peso de una ideología largamente labrada y profundamente introducida en la conciencia colectiva de muchas generaciones de colombianos; donde se mezcló sabiamente y durante más de un siglo, el catecismo del padre Astete, la racionalidad matemática del hermano cristiano GM Bruño y la doctrina obrera del Rerum Novarum, con el legalismo militar del santanderismo oligárquico fraguado en 10 guerras civiles y que, finalmente logró conformar la versión criolla del bipartidista “nacional catolicismo” colombiano cuyos dos mejores exponentes actuales son el expresidente del octienio Uribe Vélez y el procurador Ordoñez.