Los recientes acontecimientos en Colombia han situado a este país americano a las puertas de un nuevo proceso político. Algunos ya lo han definido como un proceso de paz, mientras que otros temen que finalmente se acabe convirtiendo en un modelo de pacificación. Es decir, que mientras unos apuestan por enfocar la situación y buscar las soluciones para resolver las raíces del conflicto (proceso de paz), otros pueden querer reducir esta nueva iniciativa a una situación donde “callen” las armas, pero sin afrontar los motivos que generaron el enfrentamiento (proceso de pacificación).