Ante la posibilidad real de que en la Habana se logren acuerdos para finalizar el conflicto interno, entre las Farc y el Estado de Colombia (porque es el Estado el que allí está representado), la clase dominante u Oligarquía Trasnacionalizada que lo dirige, en lugar de pensar seriamente en las reformas estructurales que inevitablemente se tendrán que hacer en toda la sociedad; atrapados en una técnica electorera obsoleta y ya caducada, que durante siglos y mediante el fraude y toda clase de ilegalidades, les dio la hegemonía política sobre las clases subordinadas. Hoy como un disco rayado o resabio viejo, solamente piensan en el aspecto puramente formal electorero y en cómo continuar el enfrentamiento sectario y violento bipolar del bipartidismo Liberal Conservador, que pomposamente llaman “la política”