Hay una crisis mundial en materia de educación, afirma la filósofa estadounidense Martha Nussbaum en su libro “Sin fines de lucro” (2010). En detrimento de las humanidades, necesarias para la creatividad, el pensamiento crítico, la democracia y la praxis ciudadana, los enfoques educativos actuales se orientan por lo económicamente productivo, la competencia individualista y egoísta, el poder y el dinero como fines últimos, sin importar los medios utilizados.