Por cada granada de humo blanco pagamos 43.880 pesos. Cada cartucho de gas nos vale 27.183 pesos.
Por cada granada de humo blanco pagamos 43.880 pesos. Cada cartucho de gas nos vale 27.183 pesos.
El campo colombiano está agobiado por la pobreza, la violencia, la injusticia social y el TLC: nadie debe sorprenderse de que se rebele.
El movimiento popular que en Boyacá y en el resto de Colombia han decretado un paro nacional por mejorar sus condiciones de vida y un grupo importante de organizaciones sociales, políticas y no gubernamentales denuncian las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos y por instituciones del Estado colombiano como la policía nacional y el Escuadrón Móvil Antidisturbios -ESMAD-.
En Colombia todos fuimos hijos de campesinos, hasta que la violencia bipartidista dio inicio a una guerra rural que nos sigue desplazando de la tierra; la mitad del país sigue siendo hijo de campesinos y vivió en el campo, los demás somos sus nietos. En el Huila 434.790 personas habitan áreas rurales, que el DANE despectivamente llama resto, esto corresponde a la mitad de la población si asumimos esta estadística o el 75% si lo vemos desde el Índice de Ruralidad calculado en el Informe Nacional de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas.
Desde nuestra aproximación a la realidad del país, nos planteamos estos interrogantes: ¿será que en nuestra nación, todas las fuerzas sociales y políticas somos conscientes del actual momento histórico que vivimos? Sera que como sociedad somos capaces de encarar este momento histórico y avanzar hacia un nuevo pacto social que nos saque de la guerra, de la injusticia, de la corrupción, del hambre y miseria de millones de colombianos?
Contra este atropello que hace el Estado colombiano en contra de los campesinos, le invitamos a FIRMAR Y ENVIAR la carta adjunta al Presidente de la República a título de DERECHO DE PETICION, y eventualmente a título de TUTELA, para que se manifieste al respecto, y a distribuir esta iniciativa a todos sus conocidos.
Últimamente Colombia ha estado socorrida de visitas de altos funcionarios de los EE.UU. y cada vez que se suceden, ocurren hechos extraordinarios para el país. El 26 de mayo de este año, estuvo el Vicepresidente Joe Biden, e inmediatamente el presidente Santos le tocó atender la visita del jefe de la ultraderecha venezolana y anunciar que Colombia se pone al servicio de la OTAN, que es la maquinaria militar para invadir y someter a los países que son de interés para el imperialismo.