Por: Manuel Humberto Restrepo Domínguez
Las estructuras de acumulación del capital en Colombia controlan cada vez con mayor capacidad las débiles herramientas de una democracia de mercado puesta al servicio de no mas de un centenar de potentados y empresas trasnacionales, que de lo publico han dejado solo el cascaron y eliminado las garantías y cuya máxima expresión política se reduce a la oferta de candidatos a elecciones de todo tipo y al conteo de votos.