Por: Raúl Zibechi
Tras casi medio siglo, una red de cooperativas que practica la economía solidaria, se erige en ejemplo y alternativa en varios terrenos: produce alimentos en un país que los importa; garantiza autogestión sin crear un aparato con fines propios; enseña un camino realista y posible para no caer en la competencia destructiva ni en la burocratización ineficiente.