Por: Firmantes
Como académicos expresamos nuestra solidaridad al pueblo colombiano y nos ponemos a disposición para ser parte de una gran diálogo nacional. Creemos que el papel de la producción de conocimiento debe mantenerse del lado de la justicia, del derecho, del bienestar de la gente, los pueblos, las comunidades étnicas, campesinos, obreros, estudiantes, mujeres, niños, niñas, de la defensa de la vida, de la madre naturaleza; no ser correas de transmisión del poder instituido y la violencia. La construcción de paz nos corresponde a todos y a todas.