El Ejército sigue violando olímpicamente la sentencia de la Corte Constitucional C-879 de 2011, mediante la cual se prohíben las detenciones arbitrarias, más conocidas como batidas, en las que las Fuerzas Militares capturan y retienen a jóvenes de las clases populares para obligarlos a ir a la guerra a defender los privilegios y las riquezas de las oligarquías nacional y extranjera, con el cuento de “prestarle el servicio militar a la patria”.