Por: Omar Eduardo Rojas Bolaños
La vigilancia comunitaria por cuadrante es el mayor engaño que se le ha hecho a la comunidad. Decidieron acabar la policía comunitaria porque los ciudadanos alababan su labor, porque sentían un profesional al quien podían acudir y no salir lesionados, o detenidos, por la información que entregaran. La acabaron a pesar del impacto de sus proyectos de prevención del delito.