En una extensa entrevista, Antonio García, máximo comandante del ELN, expone su versión sobre la guerra en el Catatumbo. Acusa al Frente 33 de actuar como fuerza proxy del Estado, denuncia una estrategia contrainsurgente regional y responde a las acusaciones del gobierno Petro.
NOTA PUBLICADA EN EL NYT: https://www.nytimes.com/es/2026/01/16/espanol/america-latina/colombia-trump-petro-eln-venezuela.html
Junio 10 de 2026
- ¿Cuál es el origen de la guerra actual entre el ELN y las disidencias de las FARC del Frente 33 en el Catatumbo? ¿Por qué el ELN inició acciones ofensivas específicas el 16 de enero de 2025?
AG: Se mantuvo una relación política durante varios años con ese grupo, que se disfrazó con un discurso de cambios sustanciales a la política fariana, de rectificaciones sobre el trato a las comunidades y con su base combatiente. Pero con el tiempo los compañeros en el territorio fueron conociendo que nada cambiaba y el interés era reconstruir una fuerza para disputarle el territorio al ELN, en medio de una estrategia contrainsurgente orientada desde la inteligencia militar e instalar una ZUT (Zona de Ubicación Temporal) disfrazada en un proceso de paz, pero en realidad era una base de operaciones militares contrainsurgente. También se conocieron planes de acciones militares con bandera falsa inculpando al ELN, y junto con el gobierno colombiano y sus Fuerzas Militares estaban activando planes contra Venezuela.
La Dirección del Frente de Guerra Nororiental estaba al tanto de dichos planes, mucho movimiento de logística y de personal, crecimiento desproporcionado en tiempo corto, permisividad de los militares, etc. Nunca esta banda actuó contra las Fuerzas militares. El 15 de enero de 2025 ocurre el asesinato del señor Miguel Ángel López, junto a su esposa, Zulay Durán Pacheco y su pequeño hijo Miguel Herney en Tibú, el vaso se desbordó, pues había el plan para inculpar al ELN de dicho crimen, y para no ponernos en aclaraciones o en un rifirrafe, los compañeros activaron el plan de seguridad para este tipo de eventualidades estratégicas. Luego se encontraría, en varias bases de operaciones de la Banda del 33, indumentaria del ELN quedando, claro que ya estaban actuando a nombre nuestro. Esto lo conocen las Fuerzas Militares y el gobierno, no nos digamos mentiras, los encubren.
- El presidente Gustavo Petro ha descrito públicamente las acciones recientes del ELN en el Catatumbo como “crímenes de guerra”. ¿Cómo responde la organización frente a estas acusaciones directas del jefe de Estado?
AG: Petro o conoce la verdad o está muy mal informado, ambas situaciones son lamentables, no se trata de hablar mal de alguien, pero los militares y los organos de inteligenia tienen una gran responsabilidad en las opiniones que emite, y que deberían informarlo bien. Las acciones del ELN se realizaron contra personal activo militarmente en la Banda del 33, eso está documentado, se ha explicado a quienes les interesa que había varios desmovilizados y firmantes de paz que estaban activos militarmente, que luego quisieron hacerse pasar por inocentes. El ELN, así no comparta el acuerdo de las Ex-Farc, lo respeta y eso ha sido tradicional durante su historia, con los desmovilizados del EPL, del M-19, de la Corriente Socialista, respetamos las opciones políticas. El plan era ocupar el Catatumbo políticamente y militarmente, y para los Militares y el Gobierno era pan comido. Estaba en mente aniquilar al ELN, pero no resultó así. Era un plan y la molestia es porque no resultó como se había previsto, ahora es hacer ver al ELN como criminales y narcotraficantes, lo que no es cierto la historia se encarga de clarificarlo.
- ¿Qué rol político y social juega el ELN en el Catatumbo y cuál es su relación con las comunidades campesinas? Asimismo, ¿cómo responde a los señalamientos del gobierno, la Defensoría del Pueblo y diversas organizaciones civiles que acusan al ELN de imponer un estricto control social, y que le atribuyen responsabilidad en el desplazamiento de más de 100.000 personas y la comisión de más de 170 homicidios en la región?
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AG: Los muertos son en la confrontación contra la Banda del 33 y las Fuerzas Militares, eso está documentado, están los patrullajes y operaciones conjuntas que ellos realizan. Pregunto, ¿dónde están los cabecillas de la banda: John Mechas, Richard, Andrey y el Mocho Olmedo? ¿Por dónde se mueven y quién los mueve y los protege? la semana pasada tropas del Ejército junto con la Banda del 33 entraron disparando dentro de la población de Filo Gringo en El Tarra, el ELN tuvo que sacarlos, tocó hacerlo militarmente. Ahí queda claro quién agrede a la población, el ELN tiene que actuar para proteger a la población, ahí no llegó ni el Ejército ni la policía. ¿Dónde caen las bombas lanzadas desde los drones de la Banda?, sobre las casas de los civiles. Las del ELN están orientadas a tropas de la Banda y los Militares, eso está documentado.
Sobre las cifras del desplazamiento hay mucho que revisar, desde las aseveraciones del Ministro de Defensa Pedro Sánchez que dijo hace un año que el Catatumbo ya estaba bajo el control de las Fuerzas Militares en un 75 %. El ELN no está interesado en desplazar a la población, eso ha sido manipulado por múltiples razones, es conveniente que la prensa y los medios de comunicación responsables se documenten y revisen con la mayor objetividad posible, pues nosotros no estanos interesados ni en mentir ni en minimizar los sufrimientos de la población, pues al final nosotros vamos a seguir en la región, por eso somos los menos interesados en afectarla. El ELN no fue la fuerza que se desmovilizó y luego regresó al territorio, para volver a montar otra farza de proceso de paz. Es lo que está sucediendo otra vez con la Banda del 33.
El ELN llegó al Catatumbo como fuerza guerrillera en 1976, y como fuerza política-social desde mucho antes, pues fueron quienes apoyaron el movimiento del Frente Camilo Torres Restrepo desde el Río Magdalena y su implantación en el territorio del Nororiente, incluido el Catatumbo. Sobre lo que se dice del ELN y de su relación con las comunidades es algo abierto al conocimiento de la gente, eso no es secreto y pueden ir a las diferentes regiones donde operamos. La opinión de la Defensoría o de otras instituciones, son puntos de vista, pero no la realidad. En diversos momentos hemos conversado con ellas, así como lo hacemos en el Catatumbo con la ONU, la Iglesia u otras entidades o personas, siempre abiertos a conversar sobre estos asuntos y a buscar salidas a las situaciones humanitarias.
- A la luz de la intensidad de los combates, ¿ve la comandancia un fin en el horizonte para la guerra territorial contra el Frente 33?
AG: Toda guerra tiene unos objetivos políticos. Desde hace tiempo la Banda del 33 es un agente proxy de las Fuerzas Armadas colombianas y actúan dentro del plan contrainsurgente, y son los militares los operadores de la contratación de mercenarios y ex militares para mantenerla activa y pueda asimilar los golpes que ha recibido. La Banda gravita sobre Tibú, ahí se mueve a sus anchas de la mano de militares y el Gobierno, en ese entorno le pueden proporcionar apoyo logístico desde la administración del aeropuerto local, así como también en la atención de los heridos. Si el plan del gobierno fuese un acuerdo de desmovilización de la Banda, podrían hacerlo en otra región y hace rato el conflicto hubiese terminado, pero ese no era el objetivo, sino sacar al ELN del territorio y dejar instalada la Banda en una supuesta ZUT, como base de operaciones político-militar para actuar en la frontera, ese era el plan original. Como se podrá ver y comprender ahora, no combatimos solo a la Banda, sino a un plan que ya venía andando.
- ¿De qué manera han afectado las recientes operaciones ofensivas y los despliegues de las Fuerzas Militares del Estado las capacidades operativas, logísticas y estructurales del ELN en la zona?
AG: Las guerras se planean para hacerse rápido, toda guerra en el largo plazo desgasta, pero las fuerzas que tenemos visión de lucha de resistencia sacamos ciertas ventajas. Por ejemplo el conocimiento del terreno, logística diluida, tropas de reserva propias en el territorio. Hay una visión operacional clara por cuanto sabemos que estamos enfrentado a la banda del 33 en alianza con las Fuerzas Militares del Estado, los paramilitares del Clan del Golfo y los Conquistadores de Sierra, todos ellos en un plan coordinado desde las Fuerzas Militares. Por ejemplo se conoce que 21, el mando de los Conquistadores, opera en el corredor de Norte de Santander, Cesar y Santander apoyado por los militares y se sabe desde donde lo hacen. Nuestras unidades adecúan sus modalidades operativas de acuerdo al enemigo que enfrenta en cada momento, con unos se opera de una manera y con otros de otra. No es lo mismo los drones de la Banda que los bombardeos de la aviación militar, nuestra fuerza actualiza y ajusta sus formas de operar. Las bajas propias son inferiores a los de la Banda y los militares, prestamos mucha atención a este balance.
- En términos numéricos y de pie de fuerza, ¿con cuántos miembros operativos y milicianos cuenta actualmente el ELN en la subregión del Catatumbo?
AG: Son varios miles y tres tipos de tropas: Tropas de operaciones, tropas territoriales y guerrilleros de la noche, todas desplegadas en un amplio territorio, no todo está amontonado y se alista en oleadas de relevos en las operaciones.
ORIGINAL EN: https://medium.com/@antoniogarcte/entrevista-el-comandante-antonio-garc%C3%ADa-para-luis-ferr%C3%A9-sadurn%C3%AD-del-the-new-york-times-ed25367d7201